Pueblo Migrante Organizado por el Buen Vivir y el Buen Migrar

Para mí, lekil kuxlejaltik es estar en equilibrio con la naturaleza,

saber vivir en armonía con los otros y las otras,

 con el vecino, la familia, los amigos;

es tomar en cuenta los saberes de los abuelos y abuelas,

producir nuestros alimentos.

También es sentirme bien conmigo misma;

cuando eso sucede, florece el espíritu y se tienen corazones contentos.

Desde Voces Mesoamericanas comprendemos que el principal sentido que orienta nuestras acciones son las personas, y es por ello que partimos de la idea de que son los diferentes actores relacionados con la migración los que deben constituirse como sujetos de cambio en sus localidades.Promovemos que éstos sean las y los protagonistas de los procesos de autogestión de la vida comunitaria -translocal y transnacional-, con su trabajo continuo y con la demanda de políticas para el ejercicio de la ciudadanía incluyente y la generación de condiciones de arraigo en las comunidades de origen.

 

Consideramos la Autogestión y Organización Indígena Migrante como el trabajo de base con las comunidades indígenas translocales-transnacionales, tanto en municipios de Los Altos de Chiapas como en sus principales asentamientos en el sureste de los Estados Unidos. El trabajo está orientado al fortalecimiento del tejido organizativo migrante y a su participación en los procesos de construcción del Buen Vivir y el Buen Migrar.

 

Soñamos y trabajamos en la construcción del Buen Vivir y Buen Migrar; el primero implica ejercer el derecho de arraigo, es decir, el derecho a no migrar, la oportunidad de florecer en la comunidad donde se nació, de tener medios para desarrollarse material y emocionalmente, con educación, salud, trabajo, precios justos de los productos agrícolas, ambientes libre de violencia, soberanía alimentaria y control territorial. Por otro lado, el derecho al Buen Migrar con dignidad implica que salir de la comunidad sea una opción y que al tomar la decisión de hacerlo, haya garantía de respeto, seguridad humana y ejercicio de los derechos humanos en el  tránsito, destino o retorno.

 

El Buen Vivir es la alternativa de los pueblos indígenas al desarrollo, es decir, procesos de existencia colectiva sostenida en la visión y las prácticas que articulan naturaleza y sociedad. El Buen Vivir o lekil kuxlejaltik -como se nombra en las lenguas mayas tsotsil y tseltal de la región de Los Altos-, se opone a la visión hegemónica de un desarrollo que nunca toma en cuenta la historicidad, la cultura, las necesidades y las formas particulares de ver el mundo desde los pueblos indígenas.

Pueblo Migrante Organizado por el Buen Vivir y el Buen Migrar

Trabajamos en ocho municipios de Los Altos de Chiapas: Tenejapa, San Cristóbal de Las Casas, Chamula, Chenalhó, Teopisca, Zinacantán, San Juan Cancuc y Chilón. Desde el 2011 acompañamos la constitución de grupos formados por migrantes en EU, migrantes retornados y sus familias. Estos grupos son denominados Comités Comunitarios Transnacionales (CCT),porque sus integrantes crean y recrean vínculos materiales e intangibles entre lugares de origen y destinos, y a pesar de las fronteras quieren trabajar de manera organizada por una vida mejor para sus familias y comunidades.
Los CCT se constituyen como actores comunitarios de base que se fortalecen en los aspectos organizativos al participar en talleres sobre derechos, finanzas municipales y habilidades diversas, que dotan de sentido a la identidad migrante para el ejercicio de derechos en la vida comunitaria.
Como parte del fortalecimiento del pueblo indígena migrante, apoyamos la decisión de los CCT para conformarse en una nueva organización social, es decir, una organización conducida por las y los actores indígenas migrantes.
La Coalición Indígena de Migrantes de Chiapas (CIMICH) se constituyó legalmente en septiembre de 2013 como asociación civil (A.C.). La Coalición es un paso importante de los CCT en sus procesos de construcción del Buen Vivir y del Buen Migrar. Actualmente está formada por 25 CCT localizados en municipios de Los Altos; 250 personas participan directamente en los comités.
Los CCT tienen esquemas de ahorro colectivo con educación financiera y van generando sus fondos para invertir en proyectos productivos que se basan en sus propias experiencias, necesidades y visiones de futuro. Estas iniciativas van acompañadas de capacitaciones técnicas sobre cuidados y manejos especializados en producción agropecuaria, diseño y administración de proyectos, procesamiento y comercialización de productos. Los proyectos son diversos: crianza de pollos, puercos y borregos, producción agrícola y apícola, tiendas comunitarias, panaderías, manejo de residuos, artesanías.
Las proyectos productivos de los CCT buscan contribuir a complementar los ingresos económicos de las familias participantes, mejorar su alimentación con productos saludables, pero sobre todo, a valorar y potenciar las capacidades, experiencias y saberes de las y los migrantes como actores importantes en la gestión de la vida comunitaria.
Mediante el Plan Vaknaval (arcoiris en el idioma maya tsotsil), la CIMICH continúa fortaleciéndose y participa en diversos espacios de interlocución con autoridades y otras organizaciones a nivel nacional e internacional
La comunidad transnacional implica una mirada y reconocimiento de los vínculos materiales e inmateriales que se crean y recrean entre comunidades de origen y los lugares de destino en los Estados Unidos, que son fundamentales para lograr su reproducción material, emocional, social y cultural.
La migración internacional de indígenas y campesinos chiapanecos inició a fines de los años noventa del siglo pasado y tuvo un incremento explosivo a mediados de la primera década del siglo XXI. El Tratado de Libre Comercio con América del Norte y el conjunto de políticas neoliberales implantadas en México en los ochenta, golpearon sensiblemente la economía de subsistencia de las familias campesinas. A la crisis del campo nacional y chiapaneco se sumaron los impactos de fenómenos naturales -como los huracanes Mitch y Stan-, y de fenómenos humanos como la deforestación  y los incendios provocados.Las causas de las migraciones internas e internacionales no se pueden analizar de manera separada, además tienen que ver con un proceso histórico que profundiza las desigualdades, la exclusión y la marginación de las comunidades campesinas e indígenas.
Chiapas no aparecía en el censo del INEGI del 2000 como un estado expulsor de migrantes; para el 2010 esto cambió y se ubicóen la lista de las primeras diez entidades con mayor número de migrantes en Estados Unidos. Se calcula que unos 450 mil chiapanecos cruzaron la frontera norte de México y laboraron por uno o varios períodos en el sector agrícola, de construcción y servicios enEstados Unidos. Debido a su situación migratoria irregular es difícil calcular el número de quienes permanecen en la Unión Americana.
El trabajo de la CIMICH y de Voces Mesoamericanas se ha focalizado con la comunidad inmigrante maya localizada en las ciudades de Lutz y Tampa, condado de Hillsborough en Florida, y en Cairo, localizada en condado de Grady en Georgia. Hemos realizado un diagnóstico sobre sus necesidades y las formas de enfrentar las presiones cotidianas como miembros de familias y comunidades transnacionales. Las visitas anuales realizadas por ambas organizaciones desde el 2013 permiten animar la comunicación transnacional que refuerza los vínculos y sentidos de pertenencia, apoyar la gestión de trámites de identificación personalcomo "llave" para acceder a otros derechos y beneficios. Voces Mesoamericanas ha establecido vínculos con actores sociales interesados en colaborar con la diáspora maya -tanto la originaria de Chiapas como la de Guatemala-, que en ambos lugares está impulsando procesos organizativos de carácter civil y religioso.
Nuestra organización está preparando una estrategia multimedia y en redes sociales para facilitar a los migrantes mayas en Estados Unidos el acceso a información estratégica, que les permita afrontar las políticas anti-migrante impulsadas por el presidente Donald Trump, y disponer de orientaciones básicas y contactos para la protección de sus derechos en caso de ser detenidos y deportados a nuestro país.
Además de la migración internacional, las y los chiapanecos acumulan más tres décadas y media de migración intensa al interior del país. Se calcula que de los aproximadamente dos millones de jornaleros agrícolas en México, un 15 por cientoson originarios de Chiapas. Ellas y ellospertenecen mayoritariamente a comunidades de pueblos originarios (tsotsil, tseltal, tojolabal, chol y zoque), que se trasladan cada año a campos agrícolas de las regiones centro, occidente y noroeste de México. Un grupo importante se dirige a las ciudades del centro del país y a los centros turísticos de la Península de Yucatán y la Riviera Nayarita como trabajadores de la construcción y empleados en el sector de servicios. Muchos de los jornaleros chiapanecos viven situaciones de discriminación y abuso durante el tránsito a sus múltiples destinos laborales, por parte de agentes del Instituto Nacional de Migración y de seguridad pública local. En los lugares de trabajo enfrentan condiciones inhumanas de explotación laboral, aislamiento y exclusión social.
Los principales estados de destino de la migración chiapaneca para trabajo agrícola son Baja California, Nuevo León, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas. La población jornalera indígena migrante (JIM) sufre múltiples violaciones a sus derechos humanos en los campos agrícolas donde laboran: abusos, explotación, salarios injustos, inacceso a la seguridad social, hacinamiento, mala alimentación y falta de servicios de salud, entre otros. La mayoría no cuenta con contratos y son "enganchados" desde sus comunidades de origen mediante engaños y falsas promesas, y luego trasladados a lugares que generalmente se encuentran muy distantes de centros urbanos. El aislamiento social y geográfico en los campos favorece la comisión de violaciones a sus derechos por parte de las empresas, y de delitos graves como el reclutamiento forzoso y trabajo esclavo por parte de bandas del crimen organizado. A lo anterior se agrega la inefectividad de mecanismos jurídicos e institucionales existentes para la vigilancia y defensa de sus derechos sociales y laborales.
 
En Voces Mesoamericanas realizamos acciones estratégicas para contribuir a la visibilización de la situación de las y los JIM en el noroeste del país, y sobre todo, a la generación de redes sociales para la promoción y defensa de sus derechos. Ejemplo de estas acciones son:
 
  • Diagnóstico sobre la situación de las y los JIM en comunidades de Los Altos y en Sonora.
  • Conformación de Comités Comunitarios de Jornaleros-as Migrantes que difunden información sobre sus derechos, programas sociales de apoyo e instituciones a las que pueden recurrir en caso de ocurrir violaciones a sus derechos y otros delitos.
  • Campañas informativasgráficas y radiales para la sensibilización y concientización de población rural y urbana, en las regiones de origen y destino.
  • Talleres de sensibilización con personal que trabaja en los campos agrícolas y funcionarios públicos en Sonora.
  • Talleres sobre derechos sociales y laborales con población JIM en campos agrícolas de Sonora.
También hemos desarrollado acciones estratégicas conjuntas en el marco de la Iniciativa Regional sobre Movilidad Laboral (INILAB), esfuerzo de 12 organizaciones que propone alternativas de trabajo desde la sociedad civil, en diálogo y colaboración con dependencias públicas, iniciativa privada y sindicatos. Su propósito es impulsar acciones en favor de los derechos humanos y laborales de las personas trabajadoras migrantes temporales que buscan oportunidades de trabajo en otros países, a través de los programas de Movilidad Transnacional Regulada de la región Canadá-Estados Unidos-México-Centroamérica. Desde Voces aportamos con el diseño y producción de cápsulas radiales sobre la migración interna de jornaleras y jornaleras agrícolas, compartiendo medidas para protegerse de posibles engaños y abusos laborales.
En colaboración con Justice in Motion (antes Global Workers) y como parte del Red de Defensores de Trabajadores Globales, realizamos acciones de prevención de Trata de personas con fines de explotación laboral; también damos seguimiento jurídico a casos de violaciones a derechos laborales de jornaleros. Se facilitan cursos-talleres con miembros de organizaciones sociales, academia e instituciones de gobierno, para dar a conocer mecanismos de prevención, detección y canalización adecuada de casos de posibles víctimas de Trata.
Formamos parte de la Red de Jornaleros Agrícolas Internos, espacio de articulación deorganizaciones de base, organizaciones civiles y académicos en lugares de origen y destino. Las organizaciones participantes implementamos acciones de incidencia social y política en Sinaloa, Sonora, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, San Luis Potosí, Guanajuato y Ciudad de México. Nuestro objetivo es la defensa de los derechos humanos de la población jornalera agrícola, entendidos éstos en su máxima expresión como el derecho una vida sin violencia, con justicia y dignidad. Los propósitos y acciones de la Red son:
  • Buscamos visibilizar una situación negada y relegada históricamente.
  • Construimos redes de acompañamiento legal y psicosocial para las personas que han vivido violación a sus derechos laborales y humanos.
  • Caminamos con las personas jornaleras para que informadas exijan sus derechos y los defiendan.
  • Creamos maneras de incidir social y políticamente en la defensa de los derechos de las personas migrantes internas que trabajan en condiciones injustas en los campos agrícolas de todo el país.
  • Defendemos y valoramos el trabajo digno de todas las personas que cultivan nuestros alimentos.
Anexos:
Folleto de Jim
Campaña radiofónica Cultivando la Justicia
Informe Preliminar JIM
Campaña de INILAB
La educación es uno de los tantos derechos negados para las comunidades indígenas; las posibilidades de la niñas, niños, jóvenes y adultos para acceder a procesos de educación formal están llenas de obstáculos, ya sea porque no hay opciones en sus lugares de origen, ya sea porque no se cuentan con recursos para trasladarse o costearse los mínimos necesarios para poder asistir y permanecer en las escuelas. Asimismo, la discriminación sigue siendo una constante hacia la población indígena, aunado a modelos educativos que no recuperan, ni reconocen su cultura, saberes, necesidades, experiencias y formas de ver la vida.
El proyecto Soñadores por la Educación, impulsado por Voces Mesoamericanas y apoyado por HIP, es una apuesta para que mujeres y hombres jóvenes indígenas de Los Altos de Chiapas puedan incorporarse a procesos de educación formal que contribuyan al desarrollo de habilidades que aporten a  la construcción del Buen Vivir.
Desde Voces Mesoamericanas, entendemos la educación como proceso creativo, dinámico y dialógico, experiencia compartida y encuentro de pensamientos y sentimientos, basada en relaciones recíprocas y con la fundamental premisa de construir comunidad que contribuya a la dignificación de las personas, de su historia y de la vida misma. Es por ello que acompañamos experiencias de educación alternativa que se adecuan a los contextos de esta región y que valorizan la interculturalidad como encuentro de saberes que apuestan por sociedades más justas y equitativas.
A través de los esfuerzos colectivos, cada año realizamos una campaña con la plataforma HIPGive donde recaudamos fondos para las becas de estudio que aportan para pasajes, alimentación, hospedaje, colegiaturas y materiales. Hasta el día de hoy hemos contribuido a que 25 jóvenes en contextos migratorios puedan seguir con el sueño de estudiar el nivel medio superior y superior.
“Para mí ir a la escuela es muy bonito, me gusta mucho; mis papás están orgullosos de mí, nunca nadie en mi familia había ido a la escuela. Yo quiero seguir yendo para ayudar a mi comunidad”. Teófila, tsotsil de Dos Lagunas.
“Hoy aprendí una frase “Yo soy sólo si tú eres”, significa que somos en relación a los demás, ¡es muy fuerte! Tenemos que ver unos con los otros, ayudarnos, apoyarnos, eso  es comunidad”. Lucio, tsotsil San Cristóbal de Las Casas.
“Yo he aprendido mucho, ya no soy el mismo de antes, ahora veo diferente y creo que podemos hacer mucho por mejorar nuestras comunidades. En el futuro quiero estudiar para ser abogado”. Abraham, tsotsil de Yabteclum.
“Salí a trabajar hace muchos años fuera de mi comunidad porque quería ahorrar para ir a la escuela, siempre fue mi sueño. Cuando regresé mi mamá enfermó y ahí me gasté mis ahorros, me puse triste. Ahora ya puedo estudiar la prepa, estoy cumpliendo mi sueño, estoy muy contenta y no lo voy a dejar.” Patricia, tsotsil de Poconichim
Nuestra organización trabaja acompañando procesos de organización del pueblo migrante, tenemos claridad de lo complejo de la problemática y creemos que son varias las formas de contribuir a disminuir las desigualdades históricas y promover el arraigo digno, sin embargo, consideramos que una herramienta fundamental es el derecho a la educación como catalizador de otros derechos humanos.
Estudiar no es sólo aprender conocimientos, no es sólo recibir datos, sentarse a escuchar, tener un papel que pruebe lo que sabes; estudiar es abrir el corazón y la mente, es encuentro, es valorar lo que somos, es reconocer y compartir experiencias, es apostar por un futuro justo, es dignificar la vida, tener esperanza y construir sueños.  Por eso no dejaremos de ser soñadores…
La frontera sur de México se caracteriza por ser espacio de tránsito y destino de personas migrantes centroamericanas, sin embargo, Chiapas también es un estado con alto índice de migración interna e internacional, mayoritariamente de población indígena y campesina. En esta migración aparecen situaciones poco visibilizadas, como las que viven y enfrentan las mujeres.
Las mujeres indígenas migrantes de la región de Los Altos se emplean como trabajadoras del hogar y/o trabajos de cuidado; también son contratadas como vendedoras ambulantes de artesanías y como jornaleras en estados del noroeste del país. Sus principales lugares de destino son: ciudades del mismo estado (Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas), Península de Yucatán, Tabasco, Ciudad de México y Puebla, y en los campos agrícolas de Sonora, Baja California y Estados Unidos de América (Alabama, Georgia, Florida, entre otros).
Los trabajos que realizan son poco valorados socialmente y poco regulados por leyes laborales, lo cual coloca a las compañeras en una situación de alta vulnerabilidad en donde el género, la clase y la etnia se interseccionan profundizando las desigualdades, la explotación y las múltiples violencias.
Hablamos de mujeres en las migraciones considerando no sólo a las mujeres que se van, que transitan o que retornan, también a las mujeres que se quedan y que experimentan otras situaciones poco tomadas en cuenta. En este sentido, desde nuestro compromiso al caminar con los pueblos migrantes indígenas de Chiapas, apuntalamos la importancia del trabajo específico con las mujeres en las migraciones en lugares de origen y destino, promoviendo y defendiendo sus derechos como mujeres trabajadoras migrantes.
Con la visión de seguir colocando el tema en la opinión pública, estamos realizando una investigación sobre Violencia hacia las Mujeres en la Frontera Sur de México, en colaboración con el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova en Tapachula y el Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP) en Guatemala. Esta iniciativa pretende desarrollar en su segunda fase estrategias creativas de incidencia social y en políticas públicas, que visibilicen las múltiples violencias que viven las mujeres en las migraciones, y aporten a la creación de mecanismos sociales y legales para la defensa y promoción de sus derechos.
Anexos:
Estado del arte Investigación IDRC
Sjamel jol ko´ontontik li antsotike
Las mujeres de la región de Los Altos llevan añosinmersas en contextos migratorios (ya sea en el origen, destino, tránsito o retorno), teniendo implicaciones que aún no han sido los suficientemente visibilizadas. Las que se quedan construyendo la vida diaria sabiendo que sus familiares están lejos y en condiciones de inseguridad o en los peores casos en crisis (fallecimientos, accidentes, desapariciones, entre otros); las que se van enfrentando violencias de todo tipo en el tránsito y destino; las que regresan de Estados Unidos o de alguna parte del interior del país después de haber vivido una experiencia que cambió su forma de ver el mundo. Todas ellas han experimentado la migración desde una trinchera diferente y afrontando presiones cotidianas, pero no han podido compartir lo vivido, recuperar energías, resignificar las prácticas, aprender de la experiencia, potenciar la autoafirmación como mujeres migrantes, participar en la vida social y exigir sus derechos.
Las mujeres indígenas migrantes no cuentan con espacios educativos formales e informales en donde puedan fortalecer su desarrollo humano. Es por ello que una de las apuestas de Voces Mesoamericanas, es animar la inclusión y participación de mujeres, niñas, niños y jóvenes migrantes en procesos organizativos para el ejercicio de sus derechos. Es así como surge la idea de crear la alternativa educativa Sjamel jol ko´ontontik li antsotike, -Abriendo el corazón y mente de nosotras las mujeres-, Escuela de Mujeres Indígenas Migrantes, como espacio de florecimiento personal y colectivo para la autovaloración y participación en procesos de organización social y política de mujeres migrantes y mujeres familiares de migrantes.
La Escuela pretende ser un modelo pedagógico innovador y creativo, enmarcado en el derecho a la educación para jóvenes y adultos (derecho EPJA). Esta escuela se enfoca en la formación de mujeres de los grupos de base comunitaria con los que trabajamos -como la Coalición Indígena de Migrantes de Chiapas-, y será una alternativa de educación adecuada a ellas y a su realidad.
Buscamos que una población invisibilizada como son las mujeres indígenas migrantes (como migrantes retornadas o familiares de migrantes) cuenten con un espacio en donde se promueva la autovaloración de su experiencia como mujer indígena en contextos migratorios; se puedan desarrollar habilidades, compartir experiencias y conocimientos para la exigencia de derechos a la participación, toma de decisiones, expresión, educación, salud y la fundamental reivindicación de su papel en la  transformación del mundo y en la construcción del Lekil kuxlejal(Buen Vivir) en sus comunidades de origen.
 
Anexos
Video de la Escuelita, Tapachula
Folleto de Sjamel, propuesta educativa y narrativas de encuentros