Jóvenes por el Derecho a Saber

En el marco de un convenio de colaboración suscrito entre Voces Mesoamericanas y el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la información y Protección de Datos Personales (INAI), se ha comenzado a trabajar en escuelas de educación media superior del municipio de Chenalhó, Chiapas, con el objetivo de formar promotores juveniles del Derecho a Saber.

En ese sentido, hemos colaborado activamente con el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos de Chiapas(CECYT) ubicado en la cabecera municipal de San Pedro, Chenalhó, así como el Colegio de Bachilleres del Estado de Chiapas (COBACH) ubicado en la localidad de Miguel Utrilla (Los Chorros).

En ambas instituciones educativas, se han brindado talleres de expresión artística –teatro, pintura, fotografía, música, video- que se combinan con la reflexión ciudadana para construir nuevos canales y formas de participación e incidencia política.

Así, se han formado alrededor de 40 promotores juveniles del derecho a saber, quienes multiplican las habilidades adquiridas en sus diferentes comunidades, capacitando a la población en general en temas como el procedimiento para realizar una solicitud de información, así como en los medios para levantar quejas y solicitar mayores espacios de participación municipal.

Estos jóvenes tuvieron una participación activa durante el II Festival por el Día Internacional de la Transparencia y el Derecho a Saber, realizado el 28 de septiembre de 2016 en el parque central de San Pedro Chenalhó. En este evento, presentaron obras de teatro, muestras fotográficas y canciones que permitieron sensibilizar a la comunidad acerca de la importancia del derecho a saber. En este festival se contó con una presencia aproximada de 500 personas, además de diversas autoridades municipales y tradicionales.

Actualmente, se trabaja en la consolidación y expansión de estas agrupaciones juveniles, quienes comienzan a vincular este derecho con el ejercicio de nuevos derechos sociales específicos, como el derecho a un medio ambiente sano o el derecho a la seguridad comunitaria.

De este modo, las y los jóvenes indígenas comienzan a entender el derecho a saber como un elemento vinculado profundamente al “derecho a no migrar” o derecho de arraigo local que, sin embargo, sigue existiendo y acompaña durante su camino a todas aquellas personas que deciden migrar. Es pues, un derecho fundamental para conocer, apropiarse y defender su territorio desde una visión y práctica translocal y transnacional.

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